La referencia más antigua que tenemos de la secuencia, se debe al monje Notker Balbulus (c.a. 840 - 912), del monasterio suizo de Sant Gall. En la introducción a su Liber Hymnorum, una buena recopilación de textos, deja intuir veladamente que las secuencias tuvieron su origen en el norte de Francia y en una fecha anterior al citado siglo IX. De allí se extendió al sur de Francia, donde se encuentran las colecciones más antiguas, así como en Suiza. Estos repertorios antiguos se denominan troparios medievales, y contienen aquellos manuscritos del canto llano que quedaban normalmente fuera de la liturgia oficial.
Paulatinamente, fueron apareciendo infinidad de secuencias, que al principio, son simples alargamientos textuales añadidos a una versión ampliada de un jubilus (melisma del aleluya), y más tarde son composiciones propias distintos de aquellos primeros inicios.
El Concilio de Trento recogió y conservó cuatro de los más importantes, que han llegado hasta nuestros días en la liturgia:
VICTIMAE PASCHALLI LAUDES: Un ejemplo hermoso de secuencia de transición, compuesto en el siglo XI por Wipo de Borgoña (c.a. 1050), que hoy en día se canta en la Misa de Pascua. Su texto "Victimae paschalli laudes, inmolent cristiani, ...." se puede traducir por: "A la victima pascual, ofrecemos hoy el sacrificio de alabanza; el Cordero ha redimido el rebaño: el Inocente ha reconciliado a los pecadores con el Padre ..." En definitiva es un texto precioso que anima al cristiano a descubrir el momento de la Resurrección, de la mano de la narración de María " ... dinos tú, María, ¿qué has visto en el camino?. He visto la tumba de Cristo vacía,la Gloria del Señor y vivo a Cristo, los ángeles, las vendas y el sudario. Porque Cristo, mi Esperanza, ha resucitado, y nos precede en Galilea ...."
STABAT MATER: Se atribuye al franciscano Jacopone da Todi (c.a. 1306), es una secuencia que realiza una meditación sobre el sufrimiento de la Santísima Virgen María, en el momento de la crucifixión. Fue adoptada por el rito católico en el año 1727, asignada a la fiesta de los Siete Dolores de la Virgen. El texto, "stabat mater dolorosa, justa crucem lacrimosa dum pendebat fiflium", nos habla del dolor de la virgen a los pies de la cruz. "era su alma un gemido, era un dolor, era un grito, cuando una espada la atravesó".
VENI SANCTE SPIRITUS: A esta secuencia se le conoce como la Secuencia de Pentecostés, o la Secuencia Dorada, y se canta al acabar la cinquentena pascual, es decir, marca el final de los 49 días pascuales y celebra el dia número 50, la llegada del Espíritu Santo prometido por Jesús a sus apóstoles, con la efusión de fuerza y valor que conlleva.
DIES IRAE: Es una secuencia rimada cuyo texto corresponde a Tomas de Celano (c.a. 1250). Forma parte de la misa de Requiem, desde el siglo XVI, y los compositores se han valido de este texto para escribir piezas polifónicasa aveces de un modo verdaderamente dramático.


